AEMA-RM, GETRAME y PAUDIRE trasladan a CROEM el impacto que tendrán las restricciones autonómicas en la gestión del fibrocemento con amianto
La gestión del fibrocemento con amianto generado en la Región de Murcia atraviesa una situación crítica debido a las restricciones impuestas por distintas comunidades autónomas para la admisión de estos residuos peligrosos. Este escenario ha motivado una reunión en la que la Asociación de Empresas de Medio Ambiente de la Región de Murcia (AEMA-RM), la empresa especializada GETRAME y la consultora de innovación PAUDIRE, han trasladado a la Confederación Regional de Organizaciones Empresariales de Murcia (CROEM) esta problemática situación. El objetivo de la misma ha sido analizar el problema y consensuar soluciones. Una reunión en la que participaron Miguel López, presidente de CROEM, Daniel Robles, presidente de AEMA, Pedro Miguel Martínez, director de Transferencia de PAUDIRE, Juan Aparicio, director de Innovación de GETRAME, y Francisco Sabater, CEO de GETRAME.
El detonante principal que ha propiciado este encuentro es la prohibición de la Junta de Andalucía para la entrada de residuos de fibrocemento procedentes de fuera de su territorio, que ha impedido su envío a instalaciones de gestión final como RECICOR. A ello se suma la inexistencia de depósitos de seguridad en la Comunidad Valenciana y el cierre temporal de destinos en Castilla-La Mancha, configurando un escenario altamente restrictivo para la gestión del residuo murciano.
AEMA-RM, GETRAME y PAUDIRE coinciden en que la aplicación de normativas autonómicas restrictivas, sin alternativas suficientes, está generando un impacto directo en el tejido empresarial regional. Y así se lo han trasladado a CROEM. De hecho, uno de los efectos más inmediatos es la dificultad, cuando no imposibilidad, de acometer pequeños desamiantados, como la retirada de depósitos, placas o conducciones de fibrocemento. Estas actuaciones requieren el almacenamiento previo del residuo en instalaciones con capacidad limitada y, sin una salida viable hacia depósitos de seguridad finales, el sistema se bloquea. A ello se suman los elevados costes de transporte asociados al traslado de pequeñas cantidades de residuo.
A corto y medio plazo, se identifican riesgos relevantes: reducción significativa de la actividad de las empresas regionales de desamiantado, pérdida de empleo, paralización de actuaciones necesarias para la salud pública y el cumplimiento normativo, y riesgo de prácticas irregulares.
Desde el ámbito sectorial, AEMA-RM subraya que se trata de un problema concreto que requiere decisiones claras. La asociación defiende impulsar una solución propia dentro de la Región de Murcia que garantice la independencia territorial en la gestión del fibrocemento con amianto, y reduzca la dependencia de decisiones unilaterales de otras comunidades, aportando estabilidad y seguridad jurídica.
GETRAME coincide en la gravedad del escenario actual, y advierte de que la situación podría agravarse si se extienden las prohibiciones de admisión. La falta de depósitos de seguridad accesibles compromete la competitividad del sector y el cumplimiento de los compromisos públicos y privados de retirada de amianto, en un contexto marcado por los plazos establecidos por la normativa europea.
En este marco, PAUDIRE refuerza su papel como agente estratégico en el impulso de proyectos de I+D orientados a la valorización del amianto, promoviendo soluciones innovadoras que reduzcan a largo plazo la dependencia del vertido y contribuyan a una gestión más sostenible.
AEMA-RM, GETRAME y PAUDIRE consideran imprescindible la implicación de la Administración Regional. Como medidas prioritarias, se plantea abrir vías transitorias mediante acuerdos con otras comunidades autónomas y avanzar hacia la creación de un depósito de seguridad propio en la Región de Murcia, gestionado por empresas privadas bajo control administrativo. Asimismo, se considera clave elaborar un inventario actualizado del fibrocemento existente.

